La Iglesia de la Concepción recupera su Patrimonio

El 21 de septiembre pasado, la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Quito entregó, a través del FONSAL, la obra de rehabilitación, tanto del Monasterio como de la Iglesia de la Concepción, ubicada en la calle Chile y García Moreno.

La intervención en la conservación y restauración del inmueble, de sus obras de arte, tanto en esculturas, pinturas de caballete, murales y tabular, valoración y recuperación de elementos constructivos tradicionales ha permitido dar vida a un importante edificio de arquitectura monumental religiosa de la ciudad.

De este modo, el Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural de Quito entregó a la orden de clausura de las madres de la Concepción y a la comunidad quiteña el trabajo de rehabilitación ejecutado por sus técnicos. Para ello se realizó un evento que contó con la intervención de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Ecuador “Artistas de la UNESCO por la Paz”, dirigida por el maestro Juan Carlos Ruales. Los invitados al concierto, entre los que se encontraban embajadores de países amigos, concejales de la ciudad y público en general, disfrutaron y admiraron el talento de los músicos juveniles ecuatorianos que dieron aún más realce al evento cultural.

Así, la Alcaldía de Quito, a través del Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural, con una inversión aproximada de 400.000 dólares, concluyó finalmente la restauración integral de la edificación, tal como informó el Director Ejecutivo del FONSAL, arquitecto Guido Díaz Navarrete.

En el Monasterio de La Concepción, el FONSAL realizó trabajos de restauración y rehabilitación integral de los diversos claustros y la iglesia, labor que comprendió la impermeabilización y preservación de cubiertas de las diferentes crujías, para luego continuar con intervenciones de restauración en los Claustro de la Virgen, de la Cruz, y de la Pila.

Adicionalmente, se ejecutaron trabajos de restauración y rehabilitación de la iglesia que abarcó labores como: recuperación de la pintura mural original de los muros, mismos que se encontraban cubiertos por una pintura esmalte colocada sobre el óleo original.

Complementariamente, fueron recuperados todos los retablos, en los que se realizaron trabajos de eliminación de repintes superpuestos que ocultaban el pan de oro existente, pan de plata, policromías y pintura tabular que decoraba a todos estos elementos.

La intervención en la iglesia comprendió también la ejecución de los siguientes trabajos: diagnóstico de las maderas del piso, descripción minuciosa de las patologías y cambio de los elementos estructurales de madera, logrando conservar un 85% de las duelas de madera.

La intervención del FONSAL en la rehabilitación, conservación y restauración del inmueble y de sus obras de arte, tanto en esculturas, pinturas de caballete, pinturas murales y tabular, y de valoración y recuperación de elementos constructivos tradicionales, ha permitido dar vida a un importante edificio de arquitectura monumental religiosa de la ciudad.

En la restauración de la Iglesia y el Monasterio de La Concepción laboraron durante 2 años 30 obreros, 10 restauradores y 5 técnicos.

Datos históricos

En la esquina noroccidental de la Plaza Grande, junto al Palacio de Gobierno, se levanta el monasterio de La Concepción, el más antiguo de la ciudad, fundado el 13 de enero de 1577 por un grupo de mujeres, entre ellas algunas viudas y sus hijas, pertenecientes a los grupos poderosos de la ciudad.

Se veía así cumplido un viejo anhelo de la ciudad, en donde podían encontrar refugio viudas y huérfanas de los conquistadores. La instalación se realizó en cuatro casas compradas por la Audiencia bajo el patronato real, llegando en 1583 el número de religiosas, novicias y servidumbre a cerca de cien.

Con el paso del tiempo, el monasterio no solamente que se hizo dueño de toda la manzana comprendida entre las actuales calles García Moreno, Chile, Benalcázar y Mejía, sino que también compró a inicios del siglo XVII, la manzana contigua hacia el norte, pero no pudo posesionarse de ella por pertenecer a un vínculo familiar. La estrechez en la que se desenvolvían las religiosas, niñas, sirvientas y donadas, que sumaban más de 200, les llevó a insistir en la ampliación del Convento, consiguiendo que el Rey les entregara las antiguas Casas Reales, desocupadas en 1612 por su traslado a la Plaza Grande. Para acceder a estos nuevos solares las religiosas intentaron cerrar la calle pero el Cabildo se opuso, por lo que se vieron obligadas a realizar túneles y un par de arcos, uno sobre la actual calle Benalcázar y otro sobre la Mejía, llamado de Santa E lena, construidos a inicios del siglo XVIII por el arquitecto peninsular José Jaime Ortiz. Más tarde vendieron la casa y los terrenos y, por último, el Cabildo dueño de la casa del arco, derrocó ésta y el arco en el año 1865.

A mediados del siglo XVII, en el convento residían más de 300 mujeres, siendo 120 de ellas monjas. Reducidas a vivir en comunidad en 1870, las antiguas celdas pequeñas casitas que muchas veces se compartían con otras monjas fueron derrocadas, así como el mirador, tal vez un balcón cerrado con celosías junto a los pies de la iglesia, desde donde observaban procesiones y festejos sin ser vistas y romper la clausura.

Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural de Quito

El FONSAL pone a su disposición un foro de discusión en el cual el público en general podrá opinar sobre las diferentes obras, eventos y demás realizadas por esta institución.


La Alcaldía del Distrito Metropolitano de Quito, a través del Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural – FONSAL y la Embajada del Perú en el Ecuador, presentarán hoy la muestra fotográfica de Martín Chambi, Teo-Allain Chambi, José Gabriel Gonzáles, Horacio Ochoa, los Hermanos Cabrera y Pablo Veramendi, quienes retratan al “Cusco: Ciudad Intemporal”.